La última jornada del festival se convirtió en un homenaje al rock n’ roll. Todas las atracciones del recinto estuvieron a pleno rendimiento con Wall of Death y la lucha libre mejicana abarrotas. El ARF vuelve a superarse en asistencia con 35.000, casi cinco mil más que el año anterior. Sin duda las bandas de hoy lo han dado todo y vamos a hacer un pequeño repaso.

foto Bloodlight

El magnífico Pat Capocci volvió a encandilar a los asistentes tras su primera actuación en el centro de Vitoria-Gasteiz. Los más tempraneros disfrutaron de un directo de rockabilly perfecto para bailar. Sin embargo Bloodlights propusieron un estilo de agitar la cabeza. Son de esas bandas que quizás no sean recordadas pero siempre disfrutas de ellas. Su single ‘Lights Out’ fue coreado por unos pocos, pero gustó a muchos.

foto Loquillo

Mientras Inglorious demostraron por qué son tan importantes en UK en el escenario principal. Pero es que Loquillo atronó durante toda su actuación. Posiblemente sea el rockero más importante de la música española y era obligatoria su asistencia. Con una actitud de rockero de la vieja escuela, el catalán dio un repaso a todos sus hits imprescindibles.

foto-kiwanuka

Michael Kiwanuka vino a poner la calma y la técnica. El inglés, con sus suaves rasgueos de guitarra, encandiló a la mayoría de azkeneros. Mezcla de soul y psicodelia que le ha llevado a ser uno de los grandes en la actualidad. Aunque no fue hasta 22.55 cuando una de las perlas de este festival saliese a escena. Union Carbide Productions volvían a tocar juntos tras su separación en 1993. Ebbot Lundberg tiene una presencia muy grande en el escenario gracias al carisma de derrocha. Tocaron las canciones más conocidas de su corta discografía. El sonido era un poco bajo en comparación a otras actuaciones, pero no se le puede reprochar nada a una banda que llevan 24 años separados.

foto Chris Isaak

El plato fuerte día por fin hacía su aparición. Con una pequeña sonrisa, la mayoría de asistentes recordaban en sus memorias la actuación de Chris Isaak de 2010. Fue diferente, ni mejor ni peor. Sus fans cantaron a coro con el norteamericano ‘Wicked Game’ o ‘Blue Hotel’. Se mostró cercano, sonriente y sólido con la guitarra. Se atrevió con el castellano en algún tema mejicano incluso. Bajó al público, bailó con sus músico y bromeó con el batería. Un broche de oro para un ARF de diez.

Pero todavía quedaba The Cult. Si la nostalgia de 2010 valió con Chris Isaak, con Ian Astbury y los suyos jugaba una mala pasada recordando el ARF de 2011. Los ingleses cerraron el pico a sus detractores con un bolo que será recordado. El líder estuvo hablador con el público e hizo alguna broma como cantar el comienzo de ‘Purple Rain’ de Prince. ‘Wild Flower’, ‘Fire Woman’ e incluso sus últimos temas sonaros muy potentes con la voz de Astbury atronando Mendizabala. El cierre con ‘Love Rememoral Machine’ fue inigualable. ¡Larga vida al ARF!

Ya hay fechas para 2018, concretamente los días 22 y 23 de junio. También cuenta con su primera confirmación: Beast of Bourbon.