Ocho mil personal comenzaron la Feria de abril bailando techno en el auditorio de Rocío Jurado. Una edición con un color especial del famoso festival: elrow.

Autor: Álvaro Grandjean

Este año no había excusa para visitar la ciudad ( como denominan sus habitantes, más bonita del mundo). Como todos los años en abril, Sevilla tiene la oportunidad de recibir cientos de turistas gracias a la Feria de abril.
Pero esta vez, el foco de atención fue diferente, más dirigido a los propios españoles, celebrando el primer Elrow fuera de Barcelona en la propia ciudad de Sevilla.

Hemos tenido la oportunidad de disfrutar un primer plato pre-ferial acompañados de la mejor música techno del panorama nacional. El ambiente podía palparse desde el momento en el que bajamos del taxi, y eso que la policía cortó la carretera para facilitar la organización de la entrada al recinto. Mientras avanzábamos el camino del descubrimiento, rodeados de jóvenes (En su gran mayoría andaluces) que se preparaban para lo que les avecinaba, podíamos ver un enorme cohete frente al recinto, que le daba un ambiente más futurista si cabe, a la música techno.

Una vez conseguimos entrar al recinto, envueltos por un ritmo constante y como nos tiene habituados el equipo de Elrow, recibimos una apabullante bienvenida en la cual pudimos disfrutar de un espectáculo sin parangón. Cintas de colores, animales hinchables gigantes, grotescos títeres enormes y un largo etcétera de pequeños detalles que hicieron de nuestra visita, más que un festival, al cual vas a escuchar música y bailar,  una experiencia diseñada por el propio Tim Burton.

El set de deejay nacionales dio en el clavo, ya que todas las personas con las que mediamos palabra, llevaban años deseando que se celebrase un evento de tal magnitud en Sevilla. De hecho, no resultaba raro escuchar “Este tipo de eventos se espera en Madrid y Barcelona, no aquí.

Como cabeza de cartel, la entrada de Paco Osuna fue la más esperada de la noche. Nos ofreció el toque de música internacional que deseábamos, diferente al estilo de los deejays residentes, que pese a habernos ofrecido un momento de baile íncreible, nos tienen más acostumbrados

Una de las experiencias más inolvidables fue apreciar el colorido atardecer al ritmo de Cuartero, pinchando el techno más alegre del día. Un ingrediente perfecto para disfrutar del sol y el ambiente de una de las ciudades más emblemáticas del viejo continente.