El pasado BIME Pro juntó a las figuras más importante del panorama festivalero nacional. Y no pudo faltar la presencia de Javier Arnaiz, mente pensante y “culpable” de la irrupción del Mad Cool Festival de Madrid. Tuvimos la ocasión de hacerle unas cuantas preguntas sobre los orígenes, el presente y el futuro del festival; y también sobre la edición de este año.

¿Cómo y cuándo nace la idea de organizar un festival como Mad Cool?

La idea de organizar un festival como Mad Cool estaba en mi mente desde hace muchos años. Ya en mi etapa anterior con Las Tour hubo planteamientos de hacer algo fuerte en Madrid que no se consolidaron y se llevaron adelante en el tiempo. Después de mi salida de Last Tour decidimos hacer un planteamiento de festival en Madrid, algo fuerte que creemos que hacia falta y que no había en aquella época. Pasamos de un Festimad que desapareció a no haber prácticamente nada potencial en la capital. Así que decidimos poner en práctica este evento.

Esta va a ser la tercera edición del Mad Cool, ¿cómo innovais año tras año?

El proyecto Mad Cool siempre se ha configurado con una pretensión de crecimiento sostenible, pero sobretodo pensando en crear algo que no existía y que vaya permutando en el tiempo. Nuestra idea no fue hacer un festival con dos, tres, cinco u ocho escenarios y con artistas, solo. Sino ir un poco más allá. Crear una experiencia global donde la gente disfrutase del evento en sí. La gente quiere ir a Mad Cool por lo que es no por lo que hay encima del escenario. Estamos buscando un poco la figura del festival que con el tiempo consiga agotar antes del anuncio de bandas.

¿Cómo creéis que os diferenciáis del resto de la oferta?

Tampoco hoy en día hay una diferencia importante en cuanto a los festivales en España. Creo que Mad Cool ha conseguido un recinto especial con una connotación especial y trasladar a un público muy urbano un espacio que sea un oasis. Tratar de que la gente cuando llegue al espacio viva un experiencia distinta.

¿Cuál es el siguiente gran reto del Mad Cool?

El siguiente gran reto es, clarísimamente, consolidar un público que vaya y disfrute, también paliar todas las deficiencias de todas las ediciones anteriores. Porque es normal que las primeras ediciones tengan cosas que no salen bien del todo y hay que hacer reajustes. Con el nuevo recinto, habrá un mayor aforo, no para meter más gente, sino para que la gente esté más cómoda. Que la gente venga, estén en el festival y disfruten del festival con momentos para ver música, expandirse por el recinto, de ir a áreas de descanso, áreas donde hay arte… Buscamos un factor diferencial dentro del contenido y concepto de festival.

¿Nos puedes adelantar alguna sorpresa de cara al año que viene?

El espacio va a ser muy especial. Hoy en día es una campa, y se va a reformar globalmente para el festival. Ese espacio en un futuro valdrá para más eventos, tanto musicales como deportivos, pero se va a planificar como un espacio para grandes eventos. El área son 100.000 m2 y con un aforo para 100.000. Esta edición vamos a trabajar para meter 60.000 y ahí nos sentimos cómodos. Tampoco queremos que la tercera edición se “pete” demasiado, queremos que la gente esté a gusto y viva bien el festival.

Cuando empezasteis con este proyecto había una idea de expansión de la marca, ¿seguís con eso en mente?

Sí, el objetivo siempre ha sido ese y se va a expandir. Creamos la marca pensando en expandirla. No hicimos una marca con exclusivivad para un espacio y una ciudad. Ahora vamos en unos días a Londres a hacer una fiesta presentación y en diciembre le toca a Méjico. Lo haremos poco a poco con los pies en el suelo. En esta tercera edición hay que consolidar el espacio nuevo y a partir de 2019 expandir a otros mercados.

Describe el ambiente en las oficinas del Mad Cool. ¿Escucháis los grupos que vais tanteando?

La gente que trabaja en la oficina es gente que ama la música al 100%, disfruta de la música y vive para la música. No hay nadie que vaya allí a meter ocho horas como si fuese una fábrica de tornillos. Al final hay que ser creativo, te tiene que gustar esto y te engancha. Es un sector en el que hay que meter muchas horas pero también te gusta. Realmente la gente es muy “musiquera” y aporta. Hacemos muchas reuniones cada semana los departamentos de booking y más para hablar de bandas nuevas.

¿Crees que es bueno que coincidan tantos festivales como el Bilbao BBK Live, Mad Cool, Resurrection Fest y más en un mismo fin de semana?

Bueno no es. La pregunta es precisa. Yo entiendo que cada uno busque su posicionamiento en el mercado. Nosotros decidimos que ese fin de semana era bueno para nosotros porque tenemos una relación con el booking del NOS Alive (Portugal), hacemos el booking conjuntamente porque hay mucha amistad. Al final nuestra competencia con los festivales no está en el mercado español, está en el mercado europeo. Una banda importante viene haciendo un routing parando en las ciudades importantes. No pegan saltos de una ciudad a otra, eso no se da. Hay fines de semana que son clarísimantente intocables. Nadie se va al fin de semana de Glastonbury o Roskilde a llevarse bandas. Buscas tu hueco y tu espacio y yo creo que cada festival tiene su mercado.

Ahora, pensando en tu pregunta, te digo que bueno no es pero tampoco es malo del todo porque hay mercado para todos. El año pasado se demostró. Mad Cool hizo sold out meses antes, Bilbao BBK Live lo hizo a última hora, Resurrection Fest también y Cruilla funcionó muy bien. ¿Sería más fácil sin coincidir? Seguro que sí. ¿Sería más fácil que en España no hubiese 800 festivales y solo doce? Sería cojonudo pero eso no existe hoy por hoy.

¿Hacia donde va este mundo de los festivales? ¿Cuál es su futuro?

Yo creo que está creciendo y en proceso de expansión. Si es cierto que el festival que no tenga los deberes bien hechos se va a estancar y va a caer. Yo creo que el quiera mantenerse tiene que trabajarlo para tener gran parte del terreno ganado. Aún así será complicado ya que cada año hay menos bandas. Hay años que giran muchas y otros que no gira ninguna, es un sector complejo.

Ahora mismo Europa está peleando con los americanos. Hay festivales nuevos norteamericanos que están metiendo 70.000 personas en la primera edición. ¿Cómo peleamos lo europeos contra esto? No es fácil. Muchas bandas ya no giran en verano sino que están en Estados Unidos y perdemos mercado. Al final creo que van a desaparecer muchos festivales. Sí es cierto que hay un modelo de festival muy copiado en todas las provincias del país y que son todos iguales. Es como las fiestas de los pueblos, todos hacen los mismo. Si no te diferencias en algo eres uno más.

¿Qué significa para el Mad Cool venir al BIME Pro?

Aquí en el BIME Pro están todos los festivales, los promotores, muchas agencias… El BIME está muy bien montado y le deseo un gran futuro. Está funcionando y es bueno para todos que la esencia de nuestro mercado se junte en cuatro días en BIME y también para la provincia de Vizcaya.

Si tuvieses un cheque en blanco, ¿qué banda traerías al Mad Cool?

Es complicado, habría muchas bandas. No sabría si juntar a Oasis o traer a Radiohead que gira muy poco. Hay muchos nombres.

¿Cómo va a ser el cartel de la tercera edición del Mad Cool?

El cartel está muy cerrado y avanzado. Estamos prácticamente en el 80% y vamos a ir anunciándolo poco a poco y ver si funciona. Yo creo que ha quedado buen cartel. De las tres ediciones es el cartel más fuerte y siempre intentamos ir a más.