Ha sido bonito mientras duró pero el verano ha llegado a su fin y ello los festivales. Pero seguro que habrá dejado grandes recuerdos. Artistas, experiencias nuevas, ciudad increíbles… Todo lo que digamos es poco para definir estos cinco meses donde han pasado los mejores grupos. Por ese se merece un pequeño repaso de todo lo acontecido en el verano y ya mirar hacia las propuestas musicales de otoño.

Ya queda lejos la última edición del Viña Rock allá por mayo. Una edición donde volvió a llover a los festivaleros pero que no pudo con ellos. Siempre es el festival que da la bienvenida a la temporada de festis y repetirá en 2018. Al clásico festival de Viñarrobledo le siguió la celebración del Interestelar Sevilla. Fue la fiesta del indie nacional y que estuvo protagonizado por Los Planetas y Loquillo.

El gran Primavera Sound estreno el mes de junio con un line up de los que quitan el hipo. Lastrado por la cancelación a última hora de Frank Ocean, el evento estuvo marcado por el Unexpected Primavera. Cada día hubo un secret show y contó con Arcade Fire, Mogwai y Haim para llevarse cabo. Su hermano electrónico, el Sónar, también dejó un festival para la historia. Siempre tiene los artistas más eclécticos, las actividades más sorprendentes y, hay que decirlo, la mejor fiesta con los mejores DJs.

El ARF más auténtico que nunca sorprendió todo el mundo con festival espectacular. No solo por tener a John Fogerty o Chris Isaak como cabezas, sino por el Trashville con el mejor garage rock, por la lucha libre mejicana y por el círculo de muerte. Todo fue puro rock n’ roll. Sin embargo en la capital, el A Summer Story fue toda una experiencia con los mejores djs del mundo. Dos días quemando zapatilla con Eric Prydz, Nina Kraviz y muchos más.

Pero si hay que destacar un fin de semana ese fue el de la guerra de los festivales. Ni más ni menos que seis festivales de primer nivel se dieron cita los mismos días. El Bilbao BBK Live con The Killers y su Basoa, el Mad Cool con Foo Fighters y Green Day como gran cabecera y el NOS Alive de Lisboa con Radiohead fueron los grandes festivales indies. El Resurrection Fest trajo a Rammstein para dar un show brutal y también estreno su nuevo Desert Stage, el Weekend Beach fue una fiesta por todo lo alto y el Cruilla un homenaje a toda la música del mundo.

Con un estilo más costero y playero volvió a destacar el FIB por encima de todos. The Weeknd dejó a los fibers boquiabiertos pero también Kasabian o Red Hot Chili Peppers. El Arenal Sound volvió a colgar el cartel de sold out como ya viene siendo habitual y, con más sorpresa, el Low de Pixies y Franz Ferdinand también llenó.

También ha sido un año para debutantes con nota. El Tsunami Xixón de Gijón trajo a The Offspring como su primer cabeza de cartel y conquistó a todos los que se acercaron al recinto. Siguiendo con sonidos duros, el Download desembarcó en junio en Madrid convirtiéndose en la capital del metal y hardcore.  Tristemente fue la última actuación en España de Chester Bennington con Linkin Park. El indie no se quedó atrás y es que tras la suspensión del SOS 4.8, el WAM Murcia salió al rescate para que los fans no se quedasen huérfanos de su dosis de música. Future Islands, Orbital o Belako fueron los protagonistas de su primera edición.

En septiembre estamos teniendo mucha música en festivales. El Ebrovisión trajo a Ty Segall, uno de los artistas del momento. Su garage rock y psicodelia retumbo en Miranda de Ebro. El Dcode resurgió de sus cenizas gracias a su espectacular cartel con Interpol o Liam Gallagher entre muchos otros. Y el pasado fin de semana el Donostia Kutxa Kultur Festibala finiquitó el verano pero no sin antes saltar con The Hives o The Drums.

Aunque no desesperéis que todavía queda BIME Live!, Negua, Primavera Club en Madrid y Barcelona y el Monkey Week. Además, enseguida habrá novedades de los festivales de 2018. Aquí no hay tregua que valga.