Una vez montados en el AVE que nos llevaba desde Madrid a la ciudad condal, ya podíamos apreciar cierto olor al festival con más estilo de la península.

Aún era jueves pero los asistentes al Primavera Sound de esta edición ya habían sacado sus mejores atuendos el primer día fuerte de tres jornadas llenas de música y moda en directo.

Antes de llegar a cualquier escenario ya nos habíamos parado a hacer algunas fotos de personajes variopintos. Sin duda este festival es un día para sacar del armario aquello que te compraste pero con lo que nunca te atreviste. Es un finde de aire fresco sin prejuicios, sin complejos, en el que abres tu mente a nuevas ideas y uno saca lo mejor de si mismo y de su armario.

Los colores vivos y los estampados étnicos llamaron nuestra atención desde el primer momento. Un look muy popular entre la comunidad afroamericana que, combinado con pantalón ancho, nos recuerda a un estilo funky de los 90, vamos al Príncipe de Bel Air.

Pero también el blanco y negro fueron protagonistas de este encuentro. El color del rock no puede faltar en ningún festival, sobre todo si Slayer está entre las primeras líneas del cartel. Así mismo, fueron muchos los asistentes que, confiados en el equilibrio de sus sus manos al coger los vasos y en el de sus amigos, eligieron el blanco puro, y lo hicieron no solo para las prendas si no también para decolorarse el cabello.

 

La influencia de Mac Demarco ya había estado presente en otras ediciones del Primavera con un estilo veraniego en el que la bermuda y los calcetines son un must-have. Este año hemos querido destacar el peto como seña de identidad del artista canadiense.

Tatus, tatus y más tatus.