El hermano pequeño del Primavera Sound volvió este fin de semana con una novedad muy especial, su retorno a Madrid. El teatro Barceló, la sala Taboo y la Joy Eslava acogieron las mejores bandas emergentes nacionales e internacionales. Pero también hubo tiempo para una gran banda, The Breeders. Kim Deal y compañía fueron toda una sorpresa. Vamos a hacer un repaso de lo acontecido en estos dos días en Primavera Club llenos de música y nuevos nombres.

foto amber coffman

Aunque sea un festival, el objetivo es dar visibilidad a grupos de música que normalmente no tocarían en nuestro país. La primera jornada estuvo marcada por los ritmos electrónicos y bailables como las noruegas Smerz. Este dúo desprendió ritmo y energía en el escenario para los pocos asistentes que se encontraban en la sala. Mientras Cor Blanc demostraban por qué son unas de las sensaciones musicales en Cataluña, Blanck Mass ofreció un concierto espeso. Su electrónica hardcore no fue del todo acogido aunque es probable que fuera por la hora.

foto Gabriel Garzón-Montano

St. Woods dio uno de los mejores conciertos del primer día. Con apenas una guitarra emociono a los asistentes con temas de su EP Lessons. Tuvo dificultades técnicas pero las superó bajando a cantar junto al público. El cantautor demostró que tiene una gran voz y, sobretodo, actitud. Pero el carácter lo puso Gabriel Garzón-Montano. El de Brooklyn demostró que tiene el ritmo en la sangre con sus sonidos latinos y R&B.

foto The Breeders

Si Amber Coffman se mostró fría y nerviosa -algo tuvo que ver que fuese su primer concierto-, los bilbainos Vulk dieron un conciertazo en El Cielo de Barceló. Su estilo post-punk casó a la perfección con la poca luz del escenario y gustó mucho. Aunque fueron The  quienes acapararon todos los focos. Kim Deal y su banda fueron la sorpresa de la organización y la verdad es que no decepcionaron. Tocaron temas de todos sus discos incluyendo alguna cover de The Amps o la magnífica ‘Gigantic’ de Pixies. Pese que en algún momento la voz de la cantante sonó bajo, el resto de instrumentos rozaron la perfección. No faltaron hits como ‘Divine Hammer’, ‘Cannonball’ o ‘New Year’.

foto Medalla

En cambio la segunda jornada se desmarcó de la electrónica y apostó por el rock sin miramientos. FAVX comenzaron a todo volumen pero Flat Worms estuvieron a otro nivel. El trío de Los Ángeles dieron una lección de distorsión, bajos demoledores y batería machacona. Probablemente fue el mejor concierto de todo el festival.

foto DBFC

Tras este chute de adrenalina, Ganges fue un pequeño bajón. Los madrileños caen en lo obvio y no encandilan ni enganchan. Fueron planos y se hechó en falta más ritmo. Sin embargo DBFC al más puro estilo Phoenix consiguieron que todo el mundo bailase en el escenario principal del Teatro Barceló. Este trío francés a base de guitarra y teclados supieron darle al público lo que querían.

foto Superorganism

El hip hop estuvo presente de la mano de Pauli., el inglés demostró que es un gran showman bajando a cantar y bailar con los asistentes. Siente la música y eso se nota en su interpretación. Superorganism fue, sin duda, el concierto diferente del día. ¿Por qué? Toda una banda con chubasqueros de colores y proyecciones bizarras y con dibujos hechos a mano y electrónica indie fueron los culpables. Además de eso, opositaron como una de las bandas a repetir pero en el Primavera Sound.

foto Cocaine Piss

Para ir cerrando la noche, Medalla salieron sin tapujos al ruedo para comerse el escenario. El Cielo de Barceló se quedo pequeño para tanto rock. Fueron 40 minutos de pogos y saltos, más de uno tendrá agujetas todavía en el cuello. Los Barcelona lo tienen todo para comerse el mundo. ¡Son auténtico rock! Por último, Cocaine Piss llegaron desde Bélgica para demostrar que el punk no está muerto. Tocaron sus temas sin parar y sin dar respiro a los asistentes. Aunque sus canciones suenen parecidas entre sí, fue el broche de oro a una jornada donde prevalecieron las guitarras por encima de todo.